¿Qué es la meningitis?

La meningitis es una infección del líquido que rodea a la médula espinal y al cerebro de una persona. Este líquido se llama líquido cefalorraquídeo o LCR.

La meningitis también se conoce como meningitis cerebroespinal.

Meningitis  
La meningitis es una infección de las meninges, que son capas delgadas de tejido que cubre el cerebro y la médula espinal.

La meningitis se manifiesta de diferentes formas en bebés y en niños

Niños mayores de dos años de edad

Las personas mayores de 2 años presentan generalmente los siguientes síntomas de meningitis:

  • fiebre alta.
  • dolor de cabeza.
  • rigidez en el cuello.

Estos síntomas se pueden desarrollar en el transcurso de varias horas o de 1 a 2 días.

Otros síntomas de meningitis pueden ser:

  • sensación de tener el estómago descompuesto (náuseas).
  • Vómitos.
  • sensibilidad a la luz (fotofobia).
  • confusión mental.
  • somnolencia.

A medida que la infección avanza, los pacientes de cualquier edad pueden experimentar convulsiones.

Bebés y niños de hasta dos años de edad

La meningitis en los bebés se manifiesta de otra forma. Los bebés con meningitis pueden presentar los siguientes síntomas:

  • poco movimiento o poca actividad.
  • irritabilidad o malhumor.
  • Vómitos.
  • alimentación insuficiente.

Los bebés pueden no presentar síntomas tales como fiebre, dolor de cabeza y rigidez de nuca, que sí presentan los niños mayores. En caso de que efectivamente tengan estos síntomas, puede resultar difícil diferenciarlos del comportamiento normal.

A medida que la infección avanza, los pacientes de cualquier edad pueden experimentar convulsiones.

Si piensa que su niño puede tener meningitis, llévelo inmediatamente a un médico

Si su niño presenta los síntomas antes mencionados, llévelo inmediatamente a un médico para que lo examine. Es muy importante detectar y tratar la meningitis tan pronto como sea posible.

Punción lumbar
Se inserta una aguja pequeña entre dos vértebras lumbares (situadas en la parte inferior de la columna vertebral). Esto es por debajo del punto donde termina la médula espinal. Se toma una muestra de líquido cefalorraquídeo, que se envía al laboratorio para análisis.

Habitualmente los médicos descubren si tiene meningitis analizando el líquido que rodea el cerebro y la médula espinal (LCR) del niño. Para tomar una muestra del LCR de su niño, el médico realizará una punción lumbar. El médico introduce una aguja en la médula espinal del niño, en la parte inferior de la espalda de donde el LCR se extrae fácilmente. Este procedimiento también se llama punción raquídea.

La muestra será luego analizada en un laboratorio. Este análisis revelará el tipo de meningitis. Una vez que el médico sabe cuál es el tipo de meningitis que afecta a su niño, puede darle el tratamiento adecuado.

Por lo general, la meningitis es producto de un virus o una bacteria

El tratamiento que deberá seguir su niño dependerá de cuál sea la causa de la enfermedad.

Meningitis viral

Si la meningitis es causada por un virus, se la llama meningitis viral. Generalmente la meningitis viral no es muy peligrosa. Habitualmente desaparece sin ningún tratamiento específico.

Meningitis bacteriana

Si la meningitis es causada por una bacteria, se la llama meningitis bacteriana. La meningitis bacteriana puede ser muy peligrosa. Puede ocasionar daño cerebral, pérdida auditiva o discapacidad cognitiva.

La meningitis bacteriana se trata con antibióticos que se suministran directamente a la sangre del niño por vía endovenosa.

Generalmente, estos antibióticos pueden curar la meningitis bacteriana. Es importante comenzar el tratamiento tan pronto como sea posible.

Existen varios tipos de meningitis bacteriana. Los antibióticos pueden evitar que algunos tipos de meningitis bacteriana se propaguen e infecten a otras personas.  Por este motivo es importante saber cuál es el tipo de bacteria que está causando la meningitis.

La meningitis es contagiosa

Algunas formas de meningitis bacteriana son contagiosas. “Contagiosa” significa que puede propagarse a otras personas. Las bacterias se propagan cuando alguien toca las secreciones de la boca o de la nariz de una persona infectada. Algunas maneras de propagar la meningitis son:

  • al toser.
  • al besar.
  • al tomar de la misma taza.

La meningitis no se propaga con tanta facilidad como lo hacen infecciones tales como el resfriado común o la gripe. No se contagia por un contacto ocasional. Esto quiere decir que usted no se puede contagiar de meningitis respirando el aire donde ha estado una persona enferma.

La meningitis es una infección que se debe informar al Ministerio de Salud Pública. El Ministerio de Salud correspondiente a su área puede contactarlo para solicitarle mayor información acerca de su hijo y de cómo se contagió de meningitis.

Cómo evitar el contacto cercano con pacientes que padecen meningitis

Las personas que tienen posibilidades de contagiarse de otra persona infectada son, entre otras:

  • un novio o una novia.
  • los miembros de la familia que habitan la misma casa.
  • las personas en la escuela o en las guarderías que están en contacto con la persona infectada.

Estas personas se conocen como “contactos cercanos” de la persona con meningitis.

Si usted o alguno de su familia son contactos directos de una persona con meningitis, consulte a su médico. Es posible que deban tomar antibióticos para no enfermarse de meningitis.

Si su niño está internado con meningitis

Si su niño está internado porque padece meningitis, el personal que lo cuida necesitará asegurarse de que la infección no se propague a otras personas. Estas son algunas formas de evitar el contagio de meningitis:

  • Su niño permanecerá en una habitación individual. Es posible que no le permitan ir al salón de juegos. Pídale al Especialista en Terapia para Niños Hospitalizados que le traiga juguetes y materiales a su habitación.
  • Cuando el personal del hospital visite al niño se colocará una máscara, protección ocular, guantes y una bata, por lo menos hasta que hayan transcurrido las primeras 24 horas desde el inicio del tratamiento con antibióticos.
  • Lávese las manos con agua y jabón antes y después de tocar a su niño y antes de retirarse de la habitación donde está internado. El personal del hospital también debería hacer lo mismo.
  • Es posible que usted, otros miembros de su familia y los contactos cercanos deban tomar antibióticos.

En caso de que usted o cualquier otra persona que haya visitado al niño se enferme con síntomas de meningitis, comuníqueselo al pediatra o a la enfermera tan pronto como sea posible.

Las vacunas pueden prevenir algunos tipos de meningitis

Existen algunas vacunas (inyecciones) que pueden ayudar a prevenir algunos tipos de meningitis bacteriana. A continuación, se mencionan algunas bacterias contra las cuales existen vacunas:

  • meningitis por Haemophilus influenzae (Hib).
  • algunos tipos de Neisseria meningitides.
  • muchos tipos de Streptococcus pneumoniae.

Estas vacunas pueden ayudar a detener el contagio de la enfermedad a otras personas. Es posible que estas vacunas estén disponibles de forma gratuita en el lugar donde vive. Consulte a su médico.

Puntos clave

  • La meningitis es una infección del líquido que rodea a la médula espinal y al cerebro.
  • Existen varios tipos de meningitis.
  • La meningitis bacteriana se trata habitualmente con antibióticos.
  • Algunos tipos de meningitis son contagiosos.
  • Las personas en contacto cercano con una persona que padece meningitis pueden también tener que ser tratadas con antibióticos.
  • Algunos tipos de meningitis pueden prevenirse con vacunas.
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