El estreñimiento favorece la aparición de hemorroides o las agrava, en caso de tenerlas. El aumento de la ingesta de fibra en la dieta es útil para suavizar los movimientos intestinales, aliviar el estreñimiento y, de esta manera, reducir el esfuerzo al defecar, que representa un gran alivio en estos casos. Cualquier incremento en la ingesta de fibra debe ir acompañado de un aumento en el consumo de agua.

Una dieta con alto contenido en fibra implica dar preferencia a los vegetales, consumir legumbres varios días por semana y escoger los cereales y derivados integrales (arroz, cuscús, pan, pasta) frente a los refinados. A pesar de todo, puede que el aporte de fibra de la dieta sea insuficiente para lograr un efecto terapéutico en el tratamiento de las hemorroides y que sea preciso tomar complementos de fibra.

La presencia de alimentos ricos en antioxidantes en la dieta también puede favorecer el alivio de los síntomas. Los antioxidantes tienen una doble función en la mejora de las hemorroides. Por un lado, protegen frente a los radicales libres, sustancias causantes del envejecimiento y del deterioro de las paredes de arterias y venas. Por otro, mejoran el tono venoso, por su acción vasoconstrictora y antiinflamatoria. Por tanto, se aconseja el consumo de alimentos ricos en antioxidantes, como los cítricos, ya que han demostrado una reducción de la persistencia o empeoramiento de los síntomas en las hemorroides de menor gravedad.

Se deben evitar en general los platos picantes o especiados y moderar el consumo de sal, cacao, chocolate, frutos secos, marisco, azúcares refinados, carnes demasiado cocinadas, café y alcohol, ya que acentúan los síntomas por su efecto irritante de la mucosa del conducto anal.

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