SANIDAD

La norma evita el cultivo propio para evitar que el producto sea de “mala calidad”

Planta del cannabis

La medida irá dirigida hacia fines terapéuticos para pacientes crónicos y terminales.

Los enfermos crónicos y terminales en Alemania podrán consumir cannabis con fines terapéuticos bajo receta médica y financiado por el sistema público de salud. Así lo aprobó este jueves por unanimidad el Bundestag alemán a iniciativa del Gobierno, que se apresuró a aclarar que la nueva norma no supone en ningún caso la legalización de la marihuana, sino poner a disposición de pacientes graves un producto terapéutico con controles de calidad y siempre bajo prescripción médica.

En Alemania ya está permitido el uso del cannabis con fines terapéuticos, pero hasta ahora los enfermos se veían obligados a solicitar al estado una autorización especial y, en caso afirmativo, financiarse los costes del tratamiento por cuenta propia, con unos gastos que llegan a alcanzar los 1.800 euros al mes. Con la nueva norma que entrará en vigor en marzo, los seguros de salud tanto públicos como privados tendrán que asumir el coste del tratamiento y bastará para ello una receta médica.

Para garantizar el suministro a las farmacias se permitirá también la plantación controlada de marihuana, y en casos excepcionales, se facilitarán también a los enfermos los principios activos dronabinol y nabilon. Se prevé además el cultivo de marihuana bajo el control de la Administración, para lo cual se creará una agencia estatal del cannabis. Hasta su puesta en funcionamiento, las autoridades sanitarias supervisarán la importación de la planta de países vecinos -principalmente Holanda- para el suministro a las farmacias.

No obstante, los pacientes no podrán cultivar su propia marihuana. La nueva norma prohíbe el cultivo casero para evitar un producto “de mala calidad” que escape del control de las autoridades sanitarias.

Con la nueva ley, los médicos podrán recetar cannabis a pacientes para los que no exista una terapia alternativa para paliar dolores crónicos, falta de apetito y náuseas como consecuencia de terapias contra el cáncer. También se contempla como paliativo para enfermos de sidareúma esclerosis múltiple. Los pacientes a los que se les recete cannabis participarán además en un estudio en el que, de forma anónima, sus médicos expondrán el diagnóstico, el tratamiento y su efecto para analizar en profundidad el impacto y los beneficios de la terapia.

La nueva ley ha sido celebrada por varios colectivos que venían denunciando durante años el difícil acceso que tenían los pacientes a las terapias con cannabis. Su elevado precio y las trabas burocráticas provocaron que muchos enfermos se vieran obligados a obtener la planta a través del mercado negro.

“El cannabis se convertirá por fin en un medicamento para todo el que lo necesite, y no sólo para los más ricos”, escribía el diario alemán Die Zeit en su versión online.

Otros, como la facción del partido La Izquierda en el Parlamento, exigieron extender las terapias con cannabis a todo tipo de pacientes y no sólo a los enfermos crónicos y terminales. También el partido de la oposición Los Verdes aboga desde hace años por la legalización de la marihuana bajo control estatal. Sin embargo, tras la aprobación de la nueva ley, el gobierno federal de coalición CDU-SPD se apresuró a zanjar el debate sobre la posibilidad de una completa legalización del cannabis y recordó que la norma está contemplada para “casos excepcionales”.

Hasta ahora, la prescripción médica del cannabis en Alemania se daba en muy contadas ocasiones y contemplaba en la mayoría de los casos la ingesta de medicamentos procesados y derivados de la planta. Según el Gobierno alemán, el importe medio de los tratamientos que estaban autorizados con flores de cannabis era de 540 euros mensuales, aunque en casos especialmente graves se llegaba a los 1.800 euros. En 2014, Alemania importó para ese fin un total de 48 kilos de cannabis y la cifra aumentó hasta los 94 kilos en 2015. Desde el año 2011, se estima que las farmacias del país han vendido un total de 233 kilos de cannabis con fines médicos.

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