SALUD

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Sabemos que el calcio es un mineral fundamental para nuestra estructura ósea, pero también cumple otras funciones muy importantes en nuestro organismo, como su participación en la coagulación de la sangre. Por eso, cuando no tomamos la cantidad suficiente del mismo podemos tener muy variados síntomas que afectan a distintas partes y estructuras de nuestro cuerpo.

Ante una ingesta insuficiente, la mayoría de los síntomas se tornan visibles y fácilmente identificables. Así que si estamos un poco atentos a las señales de nuestro propio cuerpo podremos percatarnos rápidamente de esta posible insuficiencia y ponerle remedio. Éstos son los síntomas más comunes: calambres musculares, insomnio (o falta de sueño profundo), problemas dentales como las caries, caída del cabello abundante, uñas quebradizas y debilidad ósea, lo que puede conducir a fracturas o raquitismo.

Suspenso en calcio


Actualmente 8 de cada 10 españoles no ingerimos las cantidades recomendadas de este mineral y además presentamos deficiencias en vitaminas fundamentales para su fijación y absorción, como la vitamina D y la vitamina K. Estas “cómplices” no están presentes en todos los alimentos que contienen Calcio y eso explica por qué nuestro organismo no se comporta igual al ingerir cada uno de ellos. Por ejemplo, absorbemos el 32% del calcio que contiene la leche, el 21% en las almendras, el 17% en las legumbres y tan sólo el 5% en las espinacas.

Por lo tanto, debemos aumentar nuestra ingesta de calcio, pero también tener en cuenta la procedencia del mismo. La leche y sus derivados son la principal fuente de calcio de nuestra dieta, pero también son la mejor opción para llegar a los niveles recomendados debido a su alta biodisponibilidad, ya que su composición en nutrientes favorece su absorción. Además, a día de hoy podemos encontrar fácilmente en el supermercado leches enriquecidas con calcio que además tienen alto contenido en vitaminas D y K que favorecen aún más la fijación del calcio en el organismo.

En cualquier edad, e independientemente del sexo, el calcio es vital para nuestra salud, por eso no debemos de tomarnos estas recomendaciones como algo puntual. Debemos ser constantes y mantener una ingesta adecuada para no sólo evitar los síntomas más comunes sino prevenir la aparición de estas señales, unas pistas que deben servirnos como punto de inflexión a la hora de plantearnos un cambio de hábitos alimenticios.

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