SANIDAD

Unos cuarenta niños, uno de ellos en la UCI, afectados por enterovirus

Los hospitales catalanes, alertados para identificar casos de encefalitis u otras afecciones neurológicas agudas.


Los análisis de los pequeños afectados se concentrarán en el laboratorio del hospital de Sant Pau

El Departament de Salut emitió ayer un sucinto comunicado en el que anunciaba unos cuarenta casos de niños menores de seis años con afecciones neurológicas agudas por enterovirus, “la gran mayoría de los cuales han evolucionado favorablemente”. Hay algunos que no evolucionaron tan bien y están graves, aunque Salut no aclaró ayer en qué grado de gravedad ni cuántos niños. Están vigilando posibles encefalitis agudas. Al menos hay un caso en la UCI y, según el Diario de Tarragona, en el hospital Joan XXIII hay seis niños ingresados que permanecen aislados.

Todos los hospitales y pediatras han sido avisados y han recibido un protocolo de actuación ante un tipo de enterovirus –un cajón de sastre con más de un centenar de serotipos diferentes responsables de cuadros bien diversos– que ahora está dando esos síntomas de encefalitis o parálisis flácida aguda. Aclaran que se trata de un tipo no polio (esta enfermedad la causa también un enterovirus).

Estos patógenos suelen aparecer cada primavera y otoño y habitualmente provocan síntomas de resfriado y en ocasiones han afectado gravemente a niños con asma, como ocurrió en EE.UU. en el 2014. También causan faringitis, problemas intestinales o meningitis aséptica.

Y según el protocolo que han recibido los hospitales, “habitualmente la evolución de estas infecciones es leve, auto limitada y sin secuelas”. Sólo en pocas ocasiones, como ha ocurrido en las últimas dos semanas, se han observado cuadros neurológicos graves.

En su breve comunicado, el Departament de Salut de la Generalitat pide a los padres que extremen las medidas higiénicas (el enterovirus se contagia por vía fecal-oral y respiratoria), “como lavarse las manos con agua y jabón”. Y recomiendan consultar al pediatra si el niño tiene “somnolencia, decaimiento, temblores o algún otro síntoma neurológico acompañado de fiebre”.

Esas medidas de higiene son especialmente estrictas en el caso de niños hospitalizados, donde se invita a evitar al máximo el contacto porque el enterovirus hallado en alguno de los casos suele afectar a las vías respiratorias. Así que la precaución es tanto por el contacto directo como por toses o estornudos. Los niños afectados no pueden ir a la escuela.

Según el protocolo, en el 90% de los casos, los enterovirus se encuentran en la faringe durante la primera semana tras aparecer los primeros síntomas, y permanecen en las heces hasta dos semanas. Pero “los virus pueden sobrevivir en superficies permitiendo la transmisión por fómites” (partículas capaces de trasportar bacterias o virus infecciosos), advierten. Los análisis de muestras de los niños afectados por el enterovirus se concentrarán en el laboratorio del hospital de Sant Pau.

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